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Casa para vender en Grado : 160m²

69.000 €
Grado - 33820

Referencia 38862

Resumen de esta casa 7 estancias para vender (160 m²)

Tipo de propiedad :
Casa
Superficie útil :
160m²
Planta :
PB/1
Estancias :
7
Dormitorios :
4
Baño :
1
Calefacción :
Vacío
Terreno :
187m²
Año de construcción :
1900

Ventajas de la propiedad

Casona asturiana de piedra en Panizal (Grado), construida en 1900 y en pie como el primer día. 323 m² repartidos en vivienda, cuadra y pajar, con salón comedor amplio, cuatro dormitorios, baño completo y una cocina que aún conserva su cocina de carbón. Necesita reforma integral: eso es exactamente lo que la convierte en un proyecto y no en una casa más. Vistas abiertas al valle, silencio de verdad, Grado a 8 minutos y Oviedo a 30.


Descripción de esta casa 7 estancias para vender (160 m²)

La casa está por reformar. El sitio, no: el sitio ya es perfecto

Hay casas que se compran terminadas. Y hay casas que se eligen para terminarlas uno mismo.



Esta es de las segundas.



Estamos en Panizal, un pueblo del concejo de Grado donde la mañana empieza con niebla baja en el valle y el resto del día lo marca el sol sobre el monte. Aquí no pasa nada, y ese es precisamente el plan. Se oyen los pájaros, algún tractor a lo lejos y poco más. Quien busque eso, sabe perfectamente de lo que hablo. Quien no, seguirá bajando en el buscador.



La casa es una construcción asturiana tradicional del año 1900, de muro de piedra grueso —de los que mantienen la casa fresca en agosto y recogida en enero—, con entramado de madera y esa fachada de celosía de ladrillo que ya casi no se ve. 323 m² construidos sobre una parcela de 187 m², en pleno casco del pueblo, con acceso rodado hasta la misma puerta.



Cómo está distribuida



En la planta baja de la vivienda están el hall de entrada y la cocina, con su cocina de carbón original todavía en su sitio, la que calentó esta casa durante generaciones. En esta misma planta hay un almacén que, con la reforma, se convierte de forma natural en un quinto dormitorio: útil para quien quiera una habitación sin escaleras, para invitados o para un despacho.



Se sube por la escalera interior y la planta primera se abre en dos alas. A la izquierda, un salón comedor amplio de verdad —de los de mesa larga, sobremesa infinita y gente que no se levanta— con galería acristalada orientada al valle, y un dormitorio. A la derecha, tres dormitorios más y el baño completo. Suelos originales, vigas vistas, techos con carácter y ventanas que enmarcan monte y prado desde casi cualquier punto de la casa.



La cuadra y el pajar



Justo enfrente de la casa, mirándola de frente, está la construcción auxiliar de piedra: cuadra en planta baja y pajar en planta primera. Tal cual está, es taller, trastero, garaje o el espacio de almacenaje que nunca tienes. Y para quien piense a lo grande: solicitando al Ayuntamiento de Grado el cambio de uso, con proyecto técnico y licencia, ahí hay volumen suficiente para una segunda vivienda independiente. No lo vendo como un hecho —depende del Ayuntamiento y de un proyecto— pero el espacio y la piedra están ahí, y son muchos metros.



Lo que hay que hacer, dicho claro



La casa necesita reforma integral. Se ve en las fotos y no tiene sentido disimularlo: instalaciones, carpinterías, cocina y baño hay que rehacerlos, y la luz y el agua están actualmente dadas de baja. A cambio, lo que se compra es libertad total para diseñarla como uno quiera, sin heredar decisiones ajenas, y una estructura y unos muros de piedra que hoy, construidos de cero, serían impagables.



El entorno



Vistas espectaculares a naturaleza en todas direcciones, aire limpio y esa calma que en la ciudad se paga en fines de semana sueltos. Y sin quedarte aislado: Grado, con todos los servicios —supermercados, centro de salud, colegios, mercado semanal, bares y restaurantes—, está a 8 minutos en coche. Oviedo, a 30 minutos. Puedes vivir aquí todo el año y trabajar en la ciudad, o convertirla en el refugio al que se vuelve cada viernes.



Además, la propiedad cuenta con varias fincas en el entorno que no están incluidas en esta venta, pero que el propietario también quiere vender y se pueden negociar aparte si a alguien le encaja en su proyecto.



Para quién es esta casa



Para quien lleva años diciendo "algún día compro una casa de aldea en Asturias y la arreglo". Para una familia que quiera espacio de sobra y un pueblo donde los críos puedan salir a la calle. Para quien busque segunda residencia con alma. Y para quien vea, en 323 metros de piedra con cuadra y pajar, un proyecto de alojamiento rural.



No es una casa para entrar a vivir mañana. Es una casa para empezar algo.



¿La vemos juntos? Contacta conmigo y organizamos la visita con tranquilidad, sin prisas y sobre el terreno.

Hay casas que se compran terminadas. Y hay casas que se eligen para terminarlas uno mismo.



Esta es de las segundas.



Estamos en Panizal, un pueblo del concejo de Grado donde la mañana empieza con niebla baja en el valle y el resto del día lo marca el sol sobre el monte. Aquí no pasa nada, y ese es precisamente el plan. Se oyen los pájaros, algún tractor a lo lejos y poco más. Quien busque eso, sabe perfectamente de lo que hablo. Quien no, seguirá bajando en el buscador.



La casa es una construcción asturiana tradicional del año 1900, de muro de piedra grueso —de los que mantienen la casa fresca en agosto y recogida en enero—, con entramado de madera y esa fachada de celosía de ladrillo que ya casi no se ve. 323 m² construidos sobre una parcela de 187 m², en pleno casco del pueblo, con acceso rodado hasta la misma puerta.



Cómo está distribuida



En la planta baja de la vivienda están el hall de entrada y la cocina, con su cocina de carbón original todavía en su sitio, la que calentó esta casa durante generaciones. En esta misma planta hay un almacén que, con la reforma, se convierte de forma natural en un quinto dormitorio: útil para quien quiera una habitación sin escaleras, para invitados o para un despacho.



Se sube por la escalera interior y la planta primera se abre en dos alas. A la izquierda, un salón comedor amplio de verdad —de los de mesa larga, sobremesa infinita y gente que no se levanta— con galería acristalada orientada al valle, y un dormitorio. A la derecha, tres dormitorios más y el baño completo. Suelos originales, vigas vistas, techos con carácter y ventanas que enmarcan monte y prado desde casi cualquier punto de la casa.



La cuadra y el pajar



Justo enfrente de la casa, mirándola de frente, está la construcción auxiliar de piedra: cuadra en planta baja y pajar en planta primera. Tal cual está, es taller, trastero, garaje o el espacio de almacenaje que nunca tienes. Y para quien piense a lo grande: solicitando al Ayuntamiento de Grado el cambio de uso, con proyecto técnico y licencia, ahí hay volumen suficiente para una segunda vivienda independiente. No lo vendo como un hecho —depende del Ayuntamiento y de un proyecto— pero el espacio y la piedra están ahí, y son muchos metros.



Lo que hay que hacer, dicho claro



La casa necesita reforma integral. Se ve en las fotos y no tiene sentido disimularlo: instalaciones, carpinterías, cocina y baño hay que rehacerlos, y la luz y el agua están actualmente dadas de baja. A cambio, lo que se compra es libertad total para diseñarla como uno quiera, sin heredar decisiones ajenas, y una estructura y unos muros de piedra que hoy, construidos de cero, serían impagables.



El entorno



Vistas espectaculares a naturaleza en todas direcciones, aire limpio y esa calma que en la ciudad se paga en fines de semana sueltos. Y sin quedarte aislado: Grado, con todos los servicios —supermercados, centro de salud, colegios, mercado semanal, bares y restaurantes—, está a 8 minutos en coche. Oviedo, a 30 minutos. Puedes vivir aquí todo el año y trabajar en la ciudad, o convertirla en el refugio al que se vuelve cada viernes.



Además, la propiedad cuenta con varias fincas en el entorno que no están incluidas en esta venta, pero que el propietario también quiere vender y se pueden negociar aparte si a alguien le encaja en su proyecto.



Para quién es esta casa



Para quien lleva años diciendo "algún día compro una casa de aldea en Asturias y la arreglo". Para una familia que quiera espacio de sobra y un pueblo donde los críos puedan salir a la calle. Para quien busque segunda residencia con alma. Y para quien vea, en 323 metros de piedra con cuadra y pajar, un proyecto de alojamiento rural.



No es una casa para entrar a vivir mañana. Es una casa para empezar algo.



¿La vemos juntos? Contacta conmigo y organizamos la visita con tranquilidad, sin prisas y sobre el terreno.

Planos

Información adicional

Balance energético

En trámite

Esta propiedad está presentada por:

Francisco  Tamargo – Gijón – 33211 – Conseiller SAFTI

Francisco Tamargo

Gijón (33211)

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Esta propiedad está presentada por:Francisco Tamargo
623 23 51 32francisco.tamargo@safti.es

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